viernes, 20 de marzo de 2009

Las dos manos


Las dos manos que abandoné
Me acompañan como una luna.
De día se perfilan como árboles en el camino
Y cuando en la noche corren las aguas de la imaginación
Me preceden hacia el bosque del sueño.
Las dos manos que abandoné
Se abren como mariposas dentro de mis ojos.