domingo, 21 de marzo de 2010

A Mahmud Darwish


Eran rojas como la sangre
de los rios de Galilea,
patria del poeta
muerto en el exilio,
llorando sobre tus ojos
sin parpados,
habitando la turba
de tu tierra,
menos rosas florecieron
en tu ya castigado destierro,
Mahmud,
padre de los poetas,
hijo de los vencidos.