miércoles, 23 de junio de 2010

Viento del norte

Donde me llevará el viento del norte
que no haya ido,
quien tejerá cristales de alabastro
cuando yo me haya ido.
No perdura en mis labios el recuerdo,
no quedan risas,
todo se lo llevo el viento del norte
mientras me iba.
Aun oigo el eco del muecín
en la vieja barriada,
aun siento el eco de los pasos
en la alcazaba,
todavía suspiran por amor
los arrabales.
No quiero ser el sol de tus mañanas
ni de tus tardes.
Se cansaron mis ojos de mirar
la madrugada,
por eso me perdí en la noche oscura
bajo tu almohada.
No sueño ya, no duermo, no descanso,
no tengo adonde
mis pasos me encaminen o me lleven.
¿Dónde me llevará el viento del norte?