miércoles, 13 de abril de 2011

Cuadernos

Cuantos cuadernos llenos
de caligrafía inutil,
cuanta tinta derramada,
cuanto derroche,
cuanto desastre,
para intentar explicar
lo inexplicable,
para tratar de redimir
lo irredimible,
lo irremediable.

Una sola palabra
no escrita
era bastante,
una sola palabra
que no fue dicha
ni pronunciada,
ni concebida,
ni conceptuable.