sábado, 11 de febrero de 2012

Un refugiado


Vivimos en una era oscura
de un crepúsculo extraño,
donde me preguntabas quien yo era
y yo decía: Un refugiado.

Comimos de las sobras del exilio,
dormimos en sus campos,
y nos pusimos a contar las horas
y aun te decía: Un refugiado.

Perdimos la batalla de la vida
y encontramos el fango
al enterrar los dias venideros,
y les decía: Un refugiado.

Caminamos caminos imposibles
buscando reposar bajo tejado,
y se reía al despertar la aurora
y me decía: Un refugiado.

Ya he vivido mi vida enamorada,
ya he muerto entre tus brazos,
ya me entierran en esta tierra extraña
y en mi lápida pone: Un refugiado.